Shaka Paranormal

La casa de la ruta 9: la leyenda del aljibe y una noche entera hasta el amanecer

Por Nicolás RodríguezRuta 9, km 245, RochaDos visitas y una noche entera

Sobre la ruta 9, a la altura del kilómetro 245, en Rocha, hay una casa abandonada que muchos rochenses conocen como "la casa del aljibe" o "la casa de la ruta 9". La leyenda dice que nadie aguantó nunca una noche entera adentro. Fui dos veces: la primera acompañado por Gerardo Casañol, y la segunda solo, para quedarme hasta el amanecer.

La leyenda del aljibe

No tiene un nombre muy específico, pero tiene algo que la diferencia de otras casas abandonadas que visité: el aljibe, el pozo que está al lado de la casa. Según cuenta la gente de la zona, hace años una mujer embarazada murió en ese pozo. Algunos agregan que fue después de que el marido le fuera infiel en el propio casamiento, que antiguamente se hacía en la zona o en la misma casa. No tengo forma de confirmar esa parte: es lo que me contaron.

Desde entonces se cuentan muchas historias: gritos, voces, luces cerca del pozo, y gente que dice haber visto a una mujer con una niña o un niño en los alrededores. Y la más repetida: que nadie que intentó quedarse a dormir ahí aguantó la noche.

La primera investigación, con Gerardo Casañol

Llegamos casi a las 8 de la noche, con frío. La casa, para estar abandonada, está bastante entera. Lo primero que encontramos no fue nada paranormal: un nido de abejas, así que hubo que moverse con cuidado y esperar a que se calmaran.

Recorrimos la casa con el medidor de campos electromagnéticos que armé yo (el tutorial para hacerlo está en mi canal). En un sector sentí el ambiente pesado, raro, incómodo, y dejé asentado que me pareció escuchar algo al lado mío.

Después hicimos una sesión de Spirit Box en el punto donde se unen las habitaciones y el baño, preguntando por la mujer y por el niño, pidiendo que tocaran el medidor. En un momento se escuchó un ruido que venía desde una de las habitaciones. Gerardo, además, colgó unos vidrios con una piola y una piedra para que sonaran si algo los movía.

El regreso: una noche entera, solo

Unos meses después volví, esta vez solo y con una idea clara: quedarme toda la noche y ver si la leyenda era cierta. Llevé una cámara trampa infrarroja con sensor de movimiento, el Spirit Box y un detector con luz roja.

La casa había cambiado. Los vidrios que había colgado Gerardo ya no estaban: quedaba la piola, y la piedra se la habían llevado. Volví a colgar vidrios y dejé la cámara trampa apuntándolos, por si algo los tocaba.

Y esta vez, en vez de abejas, había otros habitantes: unos ruidos y bufidos fuertes en el techo. Los descarté enseguida como no paranormales: eran lechuzas que viven en el cielorraso. En los lugares abandonados pasa siempre, y hay que separarlo antes de investigar.

"¿Mamá…?" y "¿Ayudar…?"

En una de las habitaciones de adentro hice una sesión de Spirit Box. Venía pidiendo que dieran un golpe, que movieran algo o que dijeran su nombre. Entre el barrido de frecuencias quedaron grabadas dos voces: una que parece decir "¿Mamá…?" y, menos de un minuto después, otra que parece decir "¿Ayudar…?".

En el momento sentí que me había contestado una mujer, y le pregunté directamente: "si hay una mujer acá, ¿necesitás ayuda? Si la necesitás, pedímela". Como siempre aclaro: una voz en el Spirit Box no prueba que haya un espíritu. Son palabras que, por la velocidad del barrido, no deberían formarse; lo paranormal es que no tienen un origen identificado.

Hice también un barrido de frecuencias junto al aljibe, el lugar de la leyenda. Ahí todo estuvo muy tranquilo.

Las 5 de la mañana

A las 5 de la mañana, ya amaneciendo, saqué la última cámara. Pasé la noche entera en la casa de la ruta 9. El mito de que nadie aguanta queda desmentido, al menos en mi caso.

La comparación entre las dos visitas también me parece importante: esta vez el ambiente se sintió mucho menos pesado que con Gerardo. Sentí una incomodidad, pero muy pequeña, sin la densidad de la primera vez. Los vidrios no se movieron y los equipos no marcaron nada anormal.

Lo que me llevo

De la casa de la ruta 9 me llevo dos voces en el Spirit Box, "¿Mamá…?" y "¿Ayudar…?", en el mismo lugar y en una casa donde la leyenda habla justamente de una madre; un ambiente que la primera vez fue mucho más denso que la segunda; y una noche entera adentro que, físicamente, fue tranquila. No estoy para demostrar nada: les muestro lo que pasó, y la conclusión es de ustedes.

Los videos

Parte 1: la primera investigación, con Gerardo · Ver en YouTube

Parte 2: el regreso, una noche entera solo · Ver en YouTube

Si vas a ir

Es una casa abandonada al costado de la ruta 9, en Rocha. Está en mal estado, hay animales viviendo adentro (abejas, lechuzas) y el aljibe es un pozo abierto: si vas, con mucho cuidado, de día y con respeto por la historia que se cuenta del lugar.

🔦 ¿Viste la linterna en la portada? Dos de los registros escondidos son de esta noche: buscá "¿Mamá…?" y "¿Ayudar…?".

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