Castillo de Piria: una noche a oscuras y la foto del espejo
Mucha gente visita el Castillo de Piria de día. Yo quise conocerlo a medianoche, sin luz y solo. Gracias a la encargada y al guardia, pude investigar adentro con la llave general bajada y el castillo completamente a oscuras. Quería saber si el fenómeno paranormal, al menos esa noche, era tan real como dicen.
El castillo y Francisco Piria
Francisco Piria nació en Montevideo en 1847, hijo de inmigrantes italianos, y quedó huérfano de padre muy joven. Empezó vendiendo al menudeo en la zona del puerto y terminó siendo uno de los empresarios más grandes del país. En 1890 compró las tierras donde fundó Piriápolis, y en 1897 terminó este castillo, que fue su residencia. Por fuera parece medieval, pero imita a las villas italianas de fines del siglo XIX.
Piria era aficionado a la alquimia, y eso se ve en los símbolos de los capiteles de las columnas. Después de su muerte, en 1933, el castillo pasó por muchas manos y fue saqueado más de una vez: buena parte de los muebles originales nunca volvió. En los años 70 llegó a funcionar como el boliche "La Boîte de los Espectros", con Carlos Páez Vilaró. Desde 1980 es de la Intendencia de Maldonado, desde 1984 es Monumento Histórico Nacional y hoy funciona como museo con entrada libre.
Lo que cuenta quien lo cuida
Para entender un lugar no alcanza con Wikipedia: hay que hablar con la gente que lo cuida. La encargada del castillo me dijo que no siente miedo ahí, que es su casa, y que se siente cuidada por "el Tata", como le dice a Piria.
Pero que se sienta protegida no quiere decir que no haya visto cosas. Un Viernes Santo del año 2000, a medianoche, aceptó el desafío de sus compañeros de entrar sola. Subió la escalera con las piernas temblando, se sentó junto a la puerta ciega y, según su relato, se le apareció Piria: pantalón marrón, camisa blanca, chaqueta beige y una pipa en la mano. Le dijo que no se asustara, que ella era la elegida, pero que tenía que irse.
Esa puerta ciega, una puerta que no lleva a ningún lado, es parte de la leyenda: se dice que Piria la usaba como portal en sus experimentos de alquimia. También se habla de túneles que conectaban con el Argentino Hotel, aunque hoy esos accesos ya no existen.
La primera noche: solo y a oscuras
Planta baja. En la vieja cocina del personal escuché algo parecido a la voz de un hombre. Pudo ser el eco de mi propia voz, y así lo dije en el momento. Al revisar el audio, en el silencio había un sonido de fondo que no lograba entender; dado vuelta, a mí me suena a "cúlpame". También escuché pasos detrás mío, seguramente el eco de los míos: el castillo es muy alto y todo rebota.
Primer piso. Al subir la escalera cambió todo: una sensación densa, fea, con la piel erizada, que abajo no había tenido. Dejé equipos en la habitación de la foto del espejo y pedí una señal: que tocaran el piano o alguno de los aparatos. No pasó. En esa misma habitación, mi linterna empezó a perder fuerza, como si se apagara, y de golpe volvió a la normalidad.
Los sensores de temperatura marcaron bajadas, pero esa noche hacía mucho frío, así que no lo tomo como evidencia. La sesión de Spirit Box tampoco dio nada claro. Lo que sí fue raro: junto a la cama de esa habitación, con todo el castillo sin electricidad, medí 6,5 miligauss. Volví al mismo punto y ya no estaba.
"¿Eso quiere decir que hay un espíritu? No. Quiere decir que hay una fluctuación electromagnética que no debería estar. Al menos esta noche, en este momento, no pude documentar actividad paranormal."
La foto del espejo
Esta es, para mí, una de las evidencias más fuertes que tuve en mis manos.
El 29 de junio de 2025, durante una visita de día, dos turistas entraron a la habitación principal. Yo estaba a pocos metros, del otro lado, hablando con la encargada sobre los permisos para investigar, con mi chaleco de Paranormal SIN Miedo. Una de ellas sacó una foto desde el marco de la puerta, hacia el espejo ovalado que había junto al ropero. Después me buscaron, impactadas, y me pidieron que mirara el espejo.


En el espejo se ve a la turista de lentes y, a su lado, una figura oscura: se distinguen rasgos de una cara y una altura. Lo más fuerte es su densidad, porque tapa un cuadro que está detrás. En el fondo de la habitación no hay nada que tenga esa forma.
Pasé la foto por todas las inteligencias artificiales que pude, y todas ven una persona, probablemente una mujer. Pero como investigador no puedo decir que es un fantasma ni la esposa de Piria: es una fotografía increíble, pero no alcanza.
"No puedo afirmar que eso es un espíritu. Faltaría mucha más evidencia. Pero de lo que no hay duda es que eso no debería estar ahí."
Por eso dejo la vara alta: si alguien publica una evidencia así, que comparta el archivo original, sin tocar. Acá está el mío.
👉 Descargá la foto original en máxima calidad y analizala vos mismo

La segunda noche: con Esteban, de La Cripta
Mes y medio después volví de noche, esta vez con Esteban, del canal La Cripta, y con una grabadora de sonido aparte para captar el ambiente, por aquella voz de la primera noche.
Lo primero que hice fue llevarlo a ver el espejo. Ya no estaba. En su lugar había un cuadro. Ninguno de mis videos se había publicado todavía, y la única persona que sabía de la foto era la encargada. Puede ser una casualidad, pero llama la atención.
A Esteban le pasó lo mismo que a mí: abajo, tranquilidad; al subir la escalera, las piernas flojas y la sensación de estar observado. Cerca del ropero de la habitación de la foto, según me dijo, "la valentía se le apagó un poquito". Repetimos la foto de las turistas, pusimos una malla láser apuntando a la puerta ciega y pedimos golpes, que tocaran el piano o que pasaran frente al láser. El K2 apenas se movió una vez y el Mel Meter quedó en cero.
"Esta vez, más allá de lo que sentimos al subir la escalera, no tuvimos variaciones, ni mediciones, ni sonidos que se puedan catalogar como fenómeno paranormal."
Y eso también es investigar: volver al mismo lugar, con más equipos, y contar lo que pasó, aunque no pase nada.
Las investigaciones completas

Primera noche: solo, a oscuras, y la foto inédita del espejo · Ver en YouTube

Segunda noche: con Esteban, de La Cripta · Ver en YouTube
Si vas a visitarlo
El Castillo de Piria queda en las afueras de Piriápolis, en Maldonado, sobre la ruta 37. Hoy es un museo municipal con entrada libre, abierto de día. Los horarios cambian según la temporada, así que conviene consultarlos antes de ir. Y si vas, andá con respeto: es la casa de alguien, como dice la encargada.
🔦 ¿Viste la linterna en la portada? Uno de los registros escondidos es esta foto: buscá la frase "Mirá el espejo".