Castillo Idiarte Borda: el grito por las radios y mi nombre en el Spirit Box
En Montevideo hay un castillo que muchos catalogan como uno de los lugares más embrujados del Uruguay: el Castillo Idiarte Borda. Lo iban a habitar un presidente y su familia, pero la historia no lo dejó. Lo recorrí en tours con más gente, donde pasaron cosas que no tienen explicación fácil, y volví de noche a investigarlo para ver si el fenómeno paranormal era tan real como dicen.
El castillo que el presidente no llegó a habitar
El castillo es la antigua casa quinta de Juan Idiarte Borda, presidente del Uruguay, en la zona de Lezica, en Montevideo. Está declarado Monumento Histórico Nacional.
Idiarte Borda nunca llegó a vivir ahí. El 25 de agosto de 1897, al salir del tedeum en la Catedral de Montevideo, fue asesinado de un disparo por Avelino Arredondo, mucho antes de que el castillo quedara terminado. Es el único presidente uruguayo asesinado en ejercicio.
Las leyendas
- La viuda de Idiarte Borda contaba que llegaba a verlo en los pasillos del castillo, aunque él nunca vivió ahí.
- El cuadro del expresidente que, dicen, te sigue con la mirada. Esa es la más media cómica.
- El hombre empalado en la torre, una de las historias más famosas del castillo.
- El hombre ensangrentado: durante un evento, una mujer fue al baño de la planta baja y encontró a un hombre todo ensangrentado tirado en el piso.
- Y relatos de posesiones, olores nauseabundos y personas que se sintieron muy mal en algunas habitaciones de los pisos de arriba.
Lo que viví en los tours
Durante años llevamos gente a conocer el castillo en tours, y ahí pasaron cosas que no me puedo explicar.
El grito por las radios. Una noche, con unas 15 personas, estábamos en la escalera. Teníamos radios para comunicarnos con el otro equipo, y de golpe por las radios empezó a hablar un niño, y después a gritar. Lo escuchamos todos. Fue sumamente raro.
El piano. En otro tour, en el castillo, se escuchó el piano: una tecla, tocada una vez, y no había nadie en ese lugar.
La investigación de noche
Siempre digo lo mismo: hace años yo veía lo paranormal con el miedo y el terror como pilares. Después entendí que el miedo y el terror vienen de la desinformación y de no controlar la situación. Por eso en esta investigación no hay sustos armados: hay información, documentación, y un pedido a ustedes de que duden de mi trabajo.
La planta baja. Entramos a oscuras y en silencio. Dejé una cámara que se activa con el movimiento y una grabadora de sonido cerca del baño de la leyenda y del piano, y pedí que, si había alguien, tocara el piano o los equipos. En la planta baja no sentí nada incómodo, solo un eco bárbaro. Y eso me llamó la atención, porque en otras visitas ahí los ruidos, los sonidos y los olores eran constantes.
Los pisos de arriba. En una habitación donde antes mucha gente se había sentido muy mal, el medidor marcó un campo electromagnético. Lo primero fue descartar: había enchufes cerca, así que esa lectura la atribuí a la corriente, no a un fantasma.
El Spirit Box. Lo más curioso de la noche fue el SB7: me nombraron muchas veces por mi nombre, y se escucha claro. Pregunté nombres, pedí que me dijeran cuánto es dos más dos, y les dejé un aparato nuevo con luces para que lo tocaran. Todo eso se puede ver y escuchar en el video.
"La cantidad de respuestas con el Spirit Box y con el medidor de campos me hacen entender que la actividad paranormal en este castillo es cierta. No al punto que cuentan las leyendas, pero tampoco tengo elementos para descartarlas."
Lo que me llevo
Para mí, el Castillo Idiarte Borda es una de las investigaciones con más evidencia que tuve: un grito de niño por las radios que escucharon quince personas, una tecla del piano tocada sin nadie cerca y mi nombre repetido en el Spirit Box. Las leyendas más sangrientas no las pude comprobar, pero tampoco descartar. Y como siempre, les pido lo mismo: no crean en lo que ven, duden y saquen sus propias conclusiones.
El video

La investigación completa: la verdad sobre el fenómeno paranormal en el Castillo Idiarte Borda · Ver en YouTube
Si vas a visitarlo
El castillo está en Montevideo, en la zona de Lezica, y es Monumento Histórico Nacional. Conviene informarse antes sobre las visitas, y como siempre, ir con respeto.
🔦 ¿Viste la linterna en la portada? Uno de los registros escondidos es el grito por las radios en este castillo: buscá la frase "¿Un niño?".